LA PINTURA ROMANA

Texto: M.ª Carmen Calonge Moreno

(Licenciada en Historia del Arte y Profesora de Enseñanza Secundaria de Geografía e Historia )

 

 

CARACTERISTICAS Y ELEMENTOS FORMALES

 

Elementos plásticos

Reales

línea

 

 

 

color

 

 

 

 

Irreales

composición

consiste en organizar todo de forma armónica, comprensible o no

volumen

consiste en dar la sensación de tridimensionalidad en un plano. Es posible aclarando, sombreando u oscureciendo un objeto dibujado

perspectiva

consiste en comunicar la sugestión de espacio en el plano, da la sensación de volumen.

 

1. Técnica:

-  Fresco: consiste en aplicar los colores disueltos en agua de cal sobre el muro, que deberá estar previamente humedecido.

-  Encáustica: similar  la anterior, pero los colores se disuelven en cera fundida, debiendo, por tanto, pintarse en caliente. Da brillo y aviva los colores.

 

Pintura pompeyana.

(Foto: Javier J. Boix Feced 31/07/2005)

 

 

 

2. Elementos o medios plásticos:

-  Medios reales: línea suelta, pincelada no empastada, por lo que será el color el encargado de la creación de la forma.

-  Medios plásticos ilusorios o irreales:

o   Composición: variará según las épocas: desde composiciones abigarradas a otras más simples.

o   Volumen: se conseguirá técnicamente mediante el claroscuro (consiste en iluminar o sombrear determinadas partes de la figura para dar la sugestión o la ilusión de que el objeto presenta una tercera dimensión.

o   Perspectiva: casi logra la perspectiva geométrica, la pirámide visual (imaginarnos una pirámide volcada, siendo el punto donde confluyen el centro interior, que será el punto de fuga al que llegaremos a través de las líneas de fuga). Los romanos no llegaron a conseguir completamente esta técnica, utilizarán la llamada “espina de pescado”, que consiste en que en lugar de haber un punto de fuga hay una línea de fuga, donde darán todas las líneas de fuga del plano. Da una sensación de profundidad bastante real.

 

Pintura procedente de las casas imperiales.  Museo dentro del Palatino en Roma.

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 28/12/2004)

 

 

 

3. Temas:

-  Mitología

-  Retratos

-  Paisajes

-  Costumbristas o de la vida cotidiana

-  Arquitectónicos con arquitectura fantástica

 

Fresco procedente de Caesar Augusta de época de Adriano donde quizás se represente a una musa.  Museo Proncincial de Zaragoza.  (Foto: Roberto Lérida Lafarga 03/01/2008)

 

 

 

4. Marcado realismo.

Tendencia a expresar verismo, personas, objetos, situaciones reconocibles, y por ello tendencia a representar rasgos individuales.

 

Fresco procedente de las termas de Bilbilis.  Museo de Calatayud.

(Foto:  Roberto Lérida Lafarga 16/03/2008)

 

LA PINTURA.

La escultura que, por influencia griega ha ocupado un papel preponderante en la plástica oficial hasta el siglo II, deja paso a la pintura a partir del s. III. Las decoraciones de interiores que en los palacios y templos eran de carácter escultórico, pasan a serlo de carácter pictórico.

Esto sucede en edificios públicos ya que en las casas siempre se prefirió la pintura porque permitía un mayor realismo, pues con ella se representa lejanía, atmósferas, paisajes y espacios de un modo que jamás alcanzó la escultura.  Ya hemos mencionado cómo estas pinturas se realizan principalmente al fresco y se protegen con una capa de cera que aviva los colores.

Suelen establecerse cuatro estilos pictóricos bien diferenciados que, aunque se suceden cronológicamente, a veces coexisten:

 

 

 

Primer estilo o de incrustaciones.

 

Tiene origen helenístico y se extiende hasta principios del siglo I a. C. Imita placas de mármol de diversos colores o decoración con poco relieve. Ej. Casa de Salustio en Pompeya.

 

Pintura procedente de un cubiculum hallado en Bilbilis.  Museo de Calatayud.

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 16/03/2008)

 

 

 

Segundo estilo o arquitectónico.

 

Pervive hasta los comienzos del Imperio. La decoración imita espacios arquitectónicos con lo que se amplía ilusoriamente el espacio. Se completa con paisajes (jardines) o figuras. Buen ejemplo son las pinturas de la Casa de Augusto y Livia (Museo de las Termas, Roma).

 

Pintura procedente de la Casa de Augusto y Livia.  Museo del Palazzo Massimo en Roma.

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 31/12/2004)

 

 

 

Tercer estilo u ornamental.

 

Coincide aproximadamente con la primera mitad del siglo I. La decoración extremadamente fina y lineal, se desarrolla sobre fondos oscuros. Desaparecen los efectos espaciales arquitectónicos, pero la decoración sigue enmarcando cuadros con figuras o paisajes, con los de la villa aparecida bajo la Farnesina en Roma.

 

Pintura procedente de las casas imperiales.  Museo del Palazzo Massimo en Roma.

(Foto: Roberto Lérida Lafarga 31/12/2004)

 

 

 

Cuarto estilo o del ilusionismo arquitectónico

(o escenográfico y teatral).

 

Corresponde a la segunda mitad del s. I a. C. En él se acentuaron de nuevo el interés por los espacios y la sensación de profundidad, mediante el ilusionismo arquitectónico. Por otra parte las figuras ocupan grandes extensiones e importancia, comenzando aquí a ocupar ese lugar que hasta entonces tenía la escultura en la necesidad que el romano sentía siempre de imágenes. El mejor ejemplo es el de la Villa de los Misterios en Pompeya.

 

Pintura pompeyana.

(Foto: Javier J. Boix Feced 31/07/2005)

 

 

 

Al margen de esta clasificación hay que citar los retratos pintados. En el Egipto romano se descubrió una excelente colección de retratos sobre tabla; se realizaron para colocarlos sobre las momias.

Igualmente en Pompeya, y pintados al fresco, se descubrieron magníficos retratos como el del panadero y su esposa, o el de una muchacha, ambos en el Museo de Nápoles.

 

Reproducción fotográfica de un retrato en tabla del Egipto romano.  Museo Provincial de Zaragoza.  (Foto:  Roberto Lérida Lafarga 03/01/2008)

 

 

 

FUNCIÓN (pintura y mosaico): decorativa.