Poder conocer nuevas costumbres, idiomas o personas es siempre un aliciente para nuestros alumnos, y nos ayuda a abrir esas pequeñas ventanitas de su imaginación por las que se cuelan los aprendizajes en una dirección y en la otra. Sin embargo, y cada vez más, nos cuesta descorrer esos pestillos que controlan los aprendizajes: hacerlos significativos, para entendernos.

El año pasado, con un grupo de alumnos de 2º de Primaria optamos por la búsqueda de esta significatividad en el contacto con otros alumnos de todo el mundo.
Principalmente a través de una plataforma desde la que enlazar con otros colegios: ePals (www.epals.com), una web norteamericana enfocada a emparejar colegios de todo el mundo.

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Encontramos un proyecto que se ajustaba a nuestros intereses al contactar con un equipo de profesoras de un colegio de la India (Padma Seshadri Bala Bhavan School), que estaban trabajando las medidas de seguridad y autoprotección en la escuela y alrededores. A los alumnos les llamó mucho la atención conocer las normas que usaban y desarrollamos un proyecto de trabajo cooperativo basado en nuestras propias normas. Las reflexiones de los alumnos nos encaminaron a estudiar si nuestro propio centro era tan inseguro como el de nuestros compañeros en la India (¿por qué dicen que no se suban a los armarios?- preguntaba un alumno)

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Tras estas buenas sensaciones decidimos extender nuestra relación a tres colegios más, tocando temas de Sociales (dónde vivimos), Música (folklore) e Inglés. En los dos primeros casos se tradujo en breves videos grabados e intercambiados, respectivamente, con un colegio de Shangai y otro de Hawai. Sin embargo la relación y el trabajo con nuestros compañeros de la India se intensificaba (trabajos compartidos sobre monumentos y hierbas medicinales), por lo que decidimos dar el paso y organizar una videoconferencia con Google Hangouts para acabar de exponer los trabajos desarrollados y, en fin, poner en contacto a los alumnos.

Tras organizar los problemas logísticos (cambio de hora), pudimos abrir esa ventana que, durante una hora larga, nos permitió establecer un puente hasta Chennai: cantamos una canción sobre la seguridad vial en inglés, intercambiamos dudas sobre el día a día del colegio y hablamos hasta de comida. Como todo en la escuela, un aprendizaje lleva a otro y nos quedaron muchas dudas más por saber, por lo que ocupamos alguna clase más intercambiando mails sobre
cuestiones que ambos grupos les habían llamado la atención: ¿por qué llevan una mancha roja en la frente? ¿Por qué es obligatorio que lleven una tarjeta al cuello con su foto?...Esa ventana que llevó desde Mora a Chennai, Shangai o Denver no se cierra tan fácilmente.



LEÓN MORENO GIRÓN
CEIP SAN MIGUEL
MORA DE RUBIELOS